Demostraciones irrefutables de la demencia de mi mamá. Prueba N° 1

lunes, julio 06, 2009

Desde unos dos años sospecho firmemente que mi mamá ha sido abducida por unos aliens, y no importa qué haga, no importa si la meto en un geriatrico, si la llevo al psiquiatra o si le meto litio por los oídos, mi mamá no regresará hasta que los aliens me la devuelvan. ¿A qué viene esto?, bueno, estaba ahorita recordando que hace un año fuimos a la primera comunión de una prima y días previos mi mamá fue y se compró un collarín, hasta acá suena normal, cualquiera puede usar un collarín, total, las lesiones en el cuello no son exclusivas, cualquiera de nosotros puede disparar la bala en la pistola de las dolencias físicas. La cuestión es que mi mamá no sufre de problemas en el cuello, columna ni nada similar. Lo único que mi mamá sufre es una adicción terrible hacia la Pepsicola, la cual, incluso, considera medicinal.

La cuestión es esta: un día estoy viendo una película en el cuarto de mis papás, pero estaba en el piso, así que no podía ver a mi mamá que estaba en la cama leyendo, llega mi papá de la calle y en lugar de saludar como siempre lo hace, alarmado preguntó que qué le había pasado a mi mamá, me paro del suelo rápidamente, porque el tono en el que dijo eso fue como si le hubieran arrancando los ojos a mi mamá y reposaran en la peinadora con un par de cucharillas para comer caracol y una copa de vino. ¿Qué ocurrió? Mi mamá leía con un collarín puesto.

Sí, claro, quizás pudo haberle ocurrido algo, y tan mala hija soy que estaba echada en el piso y no me di cuenta que traía un collarín, pero juro por la verruga de Chávez que cuando entré a ese cuarto a ver películas ella no tenía nada puesto en el cuello, no me pueden juzgar.
El punto es: mi papá le preguntó que qué le había pasado, si estaba bien, que por qué no lo llamó y otro par de preguntas de esa misma naturaleza, ella de lo más descarada, desfachatada, caradura e indolente dijo que no le había pasado nada, simplemente fue a Locatel a comprarse el collarín porque estaba muy cansada y aún le faltaba mucho por leer, el cansancio le hacía cabecear y para no quedarse dormida cabeceando, decidió comprarse un collarín por si se quedaba dormida sentada. Sí, mi mamá usa collarín para no cabecear de sueño.

Yo leo mucho, desgraciadamente no leo lo que quiero, leo lo que mi universidad, y actualmente mi trabajo, me obligan a leer, hablamos de lectura tediosa, densa, nada fácil de digerir ni mucho menos soportar. Y suele darme sueño mientras lo hago, pero simplemente me echo a dormir en la cama, si tengo que dormir encima de copias, libros, cuadernos, hojas o guías; lo hago, estoy preparada para dormir sobre mi material de estudio, con las copias tapándome la cara, para dormir en el borde de la cama como si estuviese cuidando a mi hipotético hijo de meses, con la laptop en la barriga, con la laptop en el borde la cama, con fotocopias de almohada, entre otros tantos estilos. Y jamás, léase bien, jamás se me ha ocurrido, ni mucho menos necesito, usar un collarín para leer. En todo caso lo usaría para fingir un accidente y: a) retener a mi hipotético novio -aunque los clásicos nunca mueren, nada como fingir un embarazo-; b) salvarme de alguna responsabilidad como entregar un texto hecho, artículo o algo así y poder postergar la fecha de la entrega; c) no presentar un examen -y vaya, que hubiera sido genial, lástima que apenas ahora se me ocurre-; d) hacer sentir miserable a alguien y generarle cargo de conciencia tras culparle por mi lamentable situación.

Desconozco el paradero del collarín hoy día, al llegar a mi casa debo preguntarle a mi mamá qué ocurrió con él y por qué dejó de usarlo repentinamente, tal vez no fue tan útil como ella pensó o simplemente pensó que estaba lista para pasar de nivel y pegarse tirro en los parpados de aquí en adelante.

Fanfarrón

jueves, mayo 28, 2009

Es una palabra genial.

Pánico

lunes, mayo 04, 2009

Ayer estuvo lloviendo horrible, hubo truenos y se fue la luz, encima van a restringir la electricidad. En la madrugada tembló. Esto es el fin del mundo para mi, jamás se detendrá, jamás la naturaleza dejará de asustarme. Sólo faltan los aviones para que termine de hacerme pipí encima.

Instrucciones para sobrevivir a un ataque de pánico

jueves, abril 30, 2009

No es mi intención hacer de mi blog un diván de psicólogo, aunque últimamente parezca eso. Sin embargo, hay algo que me gustaría compartir a manera de terapia. Mi pánico exagerado, absurdo y franco al fin. Sí, así tal cual, al fin. Al fin a hoy: hoy algo, mañana nada, y las causas generales de mi miedo son: terremotos, deslaves y bombardeos aéreos. Sueño con esas cosas y suelo pasar el día entero en un estado de alteración increíble.

Lo primero: los terremotos. Me dan pavor, al punto de no tener espejos en mi cuarto ni nada guindado en las paredes, no hay nada cerca de mi cama, una de mis mayores preocupaciones es que tiemble mientras estoy dormida y me caiga algo en la cabeza o haya cosas obstruyendo el paso e impidan que me salve. Mi cama está en un rincón y la biblioteca junto con mi tronito al otro extremo. Hay veces que percibo vibraciones en la estructura del sitio donde esté, bien sea porque van rodando algo, sea un estacionamiento, taladren o que se yo, y me quedo inmóvil, tratando de saber si es el inicio de un temblor o no. Otras veces oigo ruidos fuertes y asumo que es el sonido de la vibración de todo lo que me rodea, sonido provocado por un terremoto obviamente. Mi problema es tal que suelo despertarme en la madrugada porque me da la impresión de que mi cama vibra, toco incluso la pared para asegurarme que todo está bien.

El mini sismo de Semana Santa sólo hizo que mi miedo incrementará al punto de ser un delirio casi psicótico. Y sólo consiguió que se me dispararan el resto de mis alertas catastróficas.

Lluvia/Deslave: Ciertamente a mi me agradan los días grises y fríos. Las cosas se complican cuando la lluvia se convierte en palo de agua con truenos y viento. Pienso que el Ávila se nos va a venir encima, pienso que van a bajar chorros de y chorros de lodo y voy a quedar tapeada en mi casa.

Otro motivo por el cual sufro ataques de pánico son los bombardeos. Por alguna razón suelo despertarme en la madrugada pensando que en cualquier momento voy a volar en mil pedacitos porque un bombardero no tuvo mejor puntería para descargar sus municiones en otro sitio que no fuese mi casa. Este sólo me ocurre de noche, siempre cuando estoy dormida, sin embargo en los últimos años si oigo un avión o helicóptero me da miedo igual por lo antes mencionado. Muchas veces sueño con bombardeos, al extremo de que al momento de estallar sólo veo en mi sueño una gran luz brillante y eso me despierta automáticamente, sin embargo cuando despierto resulta que no he despertado sigo en el sueño con bombardeos, digamos que quedo atrapada en un loop infinito de bombardeos. Antes cuando dormía en el cuarto con ventanas, cuando conseguía despertar de verdad, tenía que abrir las ventanas para asegurarme que todo estuviese en orden.

A toda hora y en todo momento lo que hago es pensar en esto. Confieso, abiertamente, tener miedo de salir a la calle porque puede temblar, con tanto edificio mal hecho y forrado en vidrio aunado a los terrenos poco firmes, es una muerte segura. Lo positivo de todo el asunto es que desde hace años gracias a esos temores he establecido la costumbre de dormir arreglada, no me refiero a que duerma con vestido de fiesta, pero sí uso pijamas geniales. Si va a temblar, que los bomberos me encuentren de punta en blanco, tampoco pretendo salir en CNN percusia. Y mucho menos, si voy a ir a parar a un centro de refugiados, no pretenderán que esté ahí con fachas domésticas de bajo presupuesto. Creo que hay algo que no había considerado hasta el momento de escribir esto: en esta clase de eventos la gente siempre es hallada o rescatada sin zapatos. ¿Se imaginan sobrevivir a tal caos SIN zapatos? Si sobrevivo, ¿cómo demonios voy a movilizarme entre los escombros sin zapatos?

…A partir de hoy duermo con zapatos.

De los desubicados en la vida y otras hierbas

miércoles, abril 29, 2009

Memoria y Cuenta del Gobierno de Luis Tascón si hubiese ganado la Alcaldía Libertador

domingo, enero 11, 2009

- Lista de número de desempleados del Municipio Libertador
- Lista de hospitales sin recursos del Municipio
- Lista de perros callejeros que transitan en la Av. Urdaneta
- Lista de vendedores de tarjetas telefónicas en las adyacencias del Metro de Caracas
- Lista de personas que no pasan por el rayado en los cruces peatonales
- Lista de vendedores de Bon Ice
- Lista de jugadores de 5y6
- Lista de personas que oyen música sin audífonos en el metro
- Lista de personas de la tercera edad que discuten para que les den la cola en el metro
- Lista de Carmelo’s VIP de Caracas
- Lista de restaurantes chinos de Caracas
- Lista de tiendas de servicio técnico de celulares
- Lista de chicheros de Caracas
- Lista de vendedores ambulantes de las camionetas por puesto
- Lista de madres que no regañan a sus hijos en la calle
- Lista de madres que amamantan en público [Nota del alcalde: vetar de los puestos para secretarias]
- Lista de quincallas chinas
- Lista de carnicerías con sobreprecio
- Lista de panaderías atendidas por portugueses
- Lista de puestos ambulantes de pedicure y manicure
- Lista de areperas de Caracas [enviar sanidad]
- Lista de empleados de la administración pública que viste de rojo
- Lista de empleados de la administración pública que va a marchas
- Lista de empleados de la administración pública que ve Aló Presidente
- Lista de panaderías que venden minipan de jamón durante todo el año
- Lista de vendedores de raspaítos de la ciudad
- Lista de Mercales que venden harina de quinchoncho
- Lista de huecos del municipio
- Lista de tiendas que vendan chaquetas verdes importadas [remitir al despacho presidencial]
- Lista de proveedores de tazas para café [remitir al despacho presidencial]
- Lista de puestos de buhoneros que venden la supuesta lista Tascón [enviarles citaciones]
- Lista de locales de cachapa que vendan cachapas de auténtico maíz
- Lista de locales que vendan cachapas de sobre
- Lista de señoras que compra más de cinco paquetes de papel higiénico por visita al mercado [enviar citación]
- Lista de fruterías que vendan licor
- Lista sobre las ardillas de la plaza bolívar [sublistas de: género y color]
- Lista de personas que oyen al predicador de la Plaza Bolívar

La ventana indiscreta

lunes, enero 05, 2009

El día de hoy una denuncia me trae al blog. Tal vez muchos piensen que sea hora de abrir un blog de quejas donde pueda ventilar libremente lo sufrida y desdichada de mi vida, mientras leo a Paulo Coelho, mantengo mi mente positiva y secretamente engullo un tarro gigante de helado para rellenar lo vacío de mi espíritu. En todo caso, encuentro más divertido quejarme y buscar las razones por la que mi vida es desdichada, gracias a ello, desde hace años, tengo un blog. Al menos cuando me lleven al geriatrico tendré cosas que hacer que no sean: a) coser; b) jugar bingo [aunque jugar bingo no está mal]; b) hablar mal de las señoras nuevas que llegan al ancianato.

Para ilustrar un poco la situación, comenzaré diciendo toda mi vida he amado dormir embojotada como una hallaca, no importa si hace calor, necesito taparme toda hasta no respirar, por la sencilla razón de que detesto a morir la luz mientras duermo, para mí es vital dormir en absoluta oscuridad, y el cuarto donde había dormido los últimos, digamos, ocho años tenía una ventana GIGANTE, que atormentaba cada segundo de mi vida.

Tenía cortinas metalizadas, pero eso no era suficiente, la luz pasaba por debajo de la cortina y a través de la cenefa. Jamás, bajo mi voluntad, esas cortinas ni esas ventanas fueron abiertas. Únicamente la arpía, que tengo por madre, las abría porque el cuarto necesitaba luz y aire. En mayo de este año me mudé a otro cuarto, un cuarto que no tiene ventanas ni ningún acceso de luz, está en la parte más retirada de mi casa; lo que implica que es sumamente silencioso. Como puntos extras debo acotar que cuando cierro la puerta es total y absolutamente oscuro, sea la hora que sea, es frío y hasta un poco húmedo. Es como un pequeño paraíso dentro de mi casa.

Por cuestiones de la vida, apareció una filtración inmensa en una de las paredes del cuarto, no es la primera vez que ocurre, antes de mudarme hubo que mandar a acomodar esa pared. Ahora, la pared tenía un grado de filtración alarmante, a ese paso, cualquier día de la semana, podía caerme la pared en la cabeza mientras dormía. Hace tres noches fui desalojada de mi cuarto y duermo en mi antiguo cuarto, según mi papá puedo enfermarme. Al principio dudaba, creía que simplemente quería robarme mi pequeño nido, pero lamentablemente no fue así, lo que se tejía a mis espaldas era algo terrible y mil veces peor. Señores, lo que viene a continuación es sencillamente la narración de un acto cruel y abominable por parte de las personas con las que vivo, quienes se hacen llamar mis padres, Bahía de Cochinos fue un juego de niños al lado de la emboscada de la que estoy siendo víctima en mi propia casa.

Me levanto el día de hoy por sonidos fuertes y abruptos, como si estuvieran tumbando mi casa. Sucede que el día de hoy vino el albañil a tumbar la pared de mi cuarto para dar con la filtración y, en medio de la obra, mis papás se pusieron creativos. Decidieron, ni más ni menos, abrirle una ventana a mi cuarto porque hace falta luz y ventilación. Patrañas. Yo duermo ahí, yo paso la mayor parte del día ahí, allí estudio y escribo. También haría mis necesidades biológicas ahí, pero mi abuelo, quien construyó la casa y al modificarla están alterando el diseño original además, no fue tan visionario y no colocó un baño en ese cuarto. La verdad ni siquiera me consta que haya una filtración, bien pudieron machar la pintura de mi pared, para mi desgracia no tengo maneras de probar eso.

Adjunto imagen elaborada en Paint para ilustrar mi penosa situación:
Nota: Los círculos naranja representan la úbicación donde estarían las ventanas. A esta hora, el círculo naranja lateral y el pequeño ya han sido abiertos. Click sobre la imagen para ampliar.


Adjunto imagen del hueco que hay en la pared:




Al escribir esto no siento más que angustia y rabia. El plan consiste en mantener abierta la ventana existente que, ayudada con el boquete lateral nuevo, va a permitir el paso de luz y ventilación a mi cuarto. He pensado en medidas para sobrellevar esta penosa situación y salir airosa y triunfante:
- Mudarme de habitación. En el piso de abajo queda una libre, es pequeñita pero al menos no tiene ventanas.
- Echar a mis papás de la casa
- Comprarme una burka
- Poner el closet en la pared de la ventana; pero seguro son capaces de abrirle un hueco al closet


Entiendan, amigos lectores, que no se trata de un capricho o una manía de mi prematura vejez. Es una cuestión de salud mental, con luz no puedo dormir, tan simple como que si me ponen una ventana volveré a mis viejos hábitos de dormir envuelta como regalo de navidad, y todos sabemos que eso es nocivo para la salud. Así como también lo es la falta de sueño, sencillamente, las cosas se traducen a que con luz yo no duermo. Dirán ustedes, de noche no hay luz, bueno amigos, apenas sean las siete de la mañana y el primer rayo de sol, por mínimo que sea, entre a mi cuarto voy a despertarme. Y sí, soy una persona de hábitos nocturnos que se acuesta a dormir a las cinco de la mañana, por eso tanta alharaca.